Infatuation

Infatuation

by Fiamma


-Si su dentadura está negra por el tabaco… use BLAAANCO FÁCIL que dejará sus dientes sin las feas manchas que Usted tanto detesta- Escuchaba a lo lejos el rumor de la televisión, miles de métodos para adelgazar, para limpiar los dientes, cremas que desaparecen los callos por arte de magia… aquel anuncio sobre depilación sin dolor… todo un arte del “advertisement”.

No podía dejar de pensar en todo aquel culto a la belleza que corrompía a la sociedad, una sociedad vacía. En un momento llegué hasta invocar el alma del gran Quevedo en busca de consuelo, deseaba traerlo de nuevo a la vida o, al menos, obtener una porción de su crudeza y de su sátira mordaz.

Mi imaginación corría desbocada aquella noche. Saltaba de sueño en sueño como un gamo buscando hierba que comer. Hasta mi socorrida “técnica” de estudiar con la televisión prendida falló ante mi nerviosismo.

Mis ansias de cambio habían despertado bajo la acción de tu voz. Y aparejado trajo sed de dinero…. Dinero era lo que necesitaba en aquel momento. ¡Necesitaba comprar todos aquellos menjurjes anunciados en la televisión y así llegar a la altura de tus expectativas! Y me atormentaba la conciencia de saber que estaba comprometiendo muchas de mis creencias fundamentales.

No había sido difícil dejar atrás todas aquellas ideas con la única esperanza de conseguir el cambio ansiado y ganar tu atención. Entré en aquel salón-spa atraída por la promesa de un cambio sin dolor. De inmediato me rodearon todas aquellas mujeres vestidas con pulcras batas de médico, indicándome a un mismo tiempo todo aquello que podía ser cambiado. –Señorita, debe iniciar con un facial profundo para que su cutis quede libre de suciedad y recobre su textura y mientras el facial actúa en su rostro, relajarse con un masaje a manos de nuestras expertas empleadas. Veamos… luego, una depilación completa sería lo indicado para continuar con un tratamiento completo en su cabello. Primero lavamos su cabello, aplicamos una ampolla y terminamos con un cepillado y peinado. Ah, y no se le olvide que mientras le arreglan el cabello puede recibir una manicura y pedicura.-

¿Qué hacía yo, aquella mujer que detestaba todos los tormentos de los salones de belleza, en aquel lugar y haciendo tales cosas? Fue todo tan envolvente y persuasivo. No hubo objeción por mi parte. Accedí a cada uno de aquellos tormentos. Y durante cuatro horas fui masajeada, exprimida, atormentada y despojada, además, de una buena cantidad de dinero. No hubo problema, ya que “daddy’s card” pagó por todo; es más, la noche anterior cuando entré en su despacho decidida a pedirle dinero fue tal su alegría por aquel cambio que advertía en su hija “marimacha” que no le importó entregarme su tarjeta dorada internacional.

Salí de aquel lugar transformada, apretujada, ajada y totalmente adolorida. ¡Ya podría presentarme ante ti con la frente en alto! El maquillaje que habían aplicado a mi rostro cubría hasta la más mínima imperfección, cada rastro de acné. Ahora solo faltaba renovar mi vestuario… hasta me imaginaba participando en aquellos programas de cambio de imagen. Solo que en este caso mi papi pagaba por todo... en ese momento alguien me sacò del estupor de mis afiebradas elucubraciones y descubrì que todo habìa sido solo eso... una elucubraciòn ¡y agradecì al cielo por ello!


foto: Judson Laird

Comments

Goathemala said…
Menos mal que fue una quimera.
Ha mencionado a Quevedo. ¡Qué grande era!
Saludos.
Joss said…
Un golpe ilusorio a veces duele más que uno real.

DTB

PD: Seguro que en el bolsillo de otro no duele nada! :-)
Fiamma said…
Asì es Joss... mejor que el bolsillo de otro sea el que escarmiente... ;)